La Profecia de lo absurdo

Tengo buenos recuerdos de Lisboa.  Algunos años atrás durante el mes de septiembre, yo era uno de los poco ciclistas recorriendo la ciudad y soportando “hidalgamente” las bocinadas de los automovilistas que no entendían que Lisboa puede ser también una ciudad ecológica y una ciudad para ciclistas.
En aquella oportunidad recorrí la ciudad como un viajero más, sin imaginarme que algunos
años después aterrizaría en esta misma ciudad para escribir un nuevo capitulo en tierras
Lusas.

Objetivamente es cierto que Portugal junto a Grecia son hoy por hoy las economías más dañadas de la comunidad Europea, y muchos se lo pensarían dos veces antes de mudarse a una ciudad como Lisboa, pero todo ha sido muy rápido, tuve que dejar Barcelona cuando quizás ya la había dejado dentro de mi, por otro lado, mi ultimo verano en Barcelona me regalo nuevas emociones y nuevos amigos, pero tambien me hizo ver que algunos quizas no lo eran; asì es la vida, por otro lado reconosco que el regreso a Europa, aún sabiendo que regresaba a una Barcelona  distinta, magullada por la crisis, con muchos de mis amigos fuera de la ciudad y en plena catarsis veraniega fuè un poco traumatico, algo definitivamente habìa cambiado, haber viajado durante mucho tiempo por los Balcanes y America del Sur me dejo muchas cosas profundas y positivas, y aunque conservaba la esperanza de seguir viviendo en una ciudad de la cual estoy enamorado, sabia que si hasta Diciembre no encontraba un nuevo trabajo en Barcelona tendría que cambiar de rumbo, pero confiaba en que las cosas caerian por su propio peso, y ya que nunca he tenido problemas para encontrar un trabajo, me resultaba extraño ver que las cosas no evolucionaban positivamente en la ciudad condal.

Afirmè la idea de irme a Berlin en Diciembre, compre los billetes, y cuando solo me quedaba seguir disfrutando de los ùltimos rayos de sol y las ùltimas sesiones de beach Volley en la capital Catalana, recibí una llamada telefónica justo en medio de un reñido partido, al otro lado de la linea me preguntaban si aceptaría venir a Lisboa; a estas alturas realmente pocas cosas me sorprenden, así que había que decidir muy rápido y las circunstancias eran óptimas, soltero, sin piso propio, y con menos equipaje de lo pensado, tomar un vuelo a Lisboa sin saber que me esperaba y que iba a encontrar exactamente, me resultaba excitante.
Los viajes me han enseñado que aveces hay que confiar en lo impredecible, y en este caso lo que a primera impresión era impredecible termino no siendolo ya que algunos meses atrás, exactamente en Septiembre del año pasado, me encontraba en la ciudad de Cuzco en Peru, junto a mi amiga Trine, y junto a un chaman Inca que por primera vez me brindaba mi primera lectura de las “hojas de coca”,  “haz una pregunta a las hojas”- me dijo el chaman- “me quedare en donde estoy?”, – fue mi única y escéptica pregunta- para luego observar al curandero del altiplano recitar algo en lengua quechua y arrojar las hojas sobre el manto de aquel colorido tejido inca, “regresaras al lugar donde vives, pero solo por poco tiempo, e iras a un lugar donde no conoces la lengua”-dijo el chaman-.

Coincidencia o no, hoy me encuentro en Lisboa, y recuerdo que en aquel momento en Cuzco, no hablaba Portugués (ya que aún no había ido a Brazil), por lo cual Portugal entraba en la lista de aquellos “posibles” destinos profetizados por las sagradas hojas de coca.
Meses despues en playa Nova Icaria, pensando en lo que me esperaría en Berlin, al recibir la llamada con la oferta de trabajo en Lisboa, recordé aquella casita en Cuzco y aquel chaman con sus hojas de coca!.
Rubén Blades cantaba “la vida te da sorpresas sorpresas te la vida” y mi llegada a Lisboa iniciò con màs de una sorpresa, y es màs, tengo el presentimiento que mi paciencia sera probada por estos lares, ya que esta ciudad y su gente tienen un modo particular de concebir el tiempo y las relaciones.
Ni me esperaba nadie en el aeropuerto, ni en el hotel sabían nada de mi llegada, porque como “suele pasar” en Lisboa, “alguien se olvido de hacer su trabajo”.
Conozco poca gente en la ciudad, comparto casa con un Siciliano,un Finlandés y un Alemán, aún no he firmado mi contrato de trabajo y no recibiré algun pago formal hasta Diciembre, van casi 16 días en esta ciudad, curiosamente hay mucha oferta cultural gratuita, tengo un Siciliano excentrico que me hace reír desde las 8 de mañana, a un Vasco que fuma como chino en quiebra y dice cosas que nadie entiende en los momentos más inesperados, tengo una Noruega que le gustan los Argentinos con barba y el mate, y tengo también a dos Finlandeses colocadisimos de marihuana que aveces me dejan realmente flipando.
Extraño la bicicleta, extraño el beach volley y extraño a los que me extrañan, pero aún màs que todo, tengo curiosidad de lo que viene, hay una sola cosa segura en esta vida, pero por ahora estoy en Lisboa… y esto, esto recién empieza.

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2 comentarios

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2 Respuestas a “La Profecia de lo absurdo

  1. Vaya, el destino muchas veces es loco e incoherente con uno, pero tú eres un hombre de mundo, que no es lo mismo que mundano -aun que un poco también juas – tu eres un hombre de mundo que vive en y por el mundo –y no hablo en el sentido IACM si no en una forma literalmente hablando- .
    Las situaciones así, son las que hacen que la vida sea más excitante, yo lo experimento igual pero a mi manera ,con las limitaciones propias de mi condición que no son: Soltero, sin piso propio y con poco equipaje, ya que si no fuera por eso ya hubiera llegado a Marte -aun que alguna vez ya estuve por ahí- en fin, lo curioso es que un mes de septiembre caminaste por Lisboa y un septiembre el chaman -dándole el verdadero uso ancestral de la hoja de coca desconocido para muchos – te tele transporta coincidencias o no , nuevamente estas en Lisboa, aunque hubiera sido también China,” el nexo esta en el mes”.

    Barcelona es una ciudad que Amo también y duele dejarla, pero al igual que tu yo ya veía que al menos por hoy es insostenible quedarse ahí, no recuerdo si una vez contigo hablamos que Barcelona es una ciudad de paso pero donde dejas mucho y te llevas mucho más.
    Suerte con la nueva aventura que te espera, esto es lo que hace que la vida sea hermosa el no saber y el nuevo descubrir, tus amigos que te queremos y que estamos regados por el mundo siempre tenemos la ilusión de volverte a verte y seguro que se dará.

    Una observación a la nota: Según mis conocimientos musicales la estrofa “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida “es de Pedro Navaja de Rubén Blades y no del Maestro Lavoe, pero aquí te dejo una frase muy buena de otro grande, Willie Colon “ Si del cielo te caen limones aprende hacer limonada”
    Un gran abrazo Marquitos ¡!

  2. dulcisdomus

    Reza un viejo tango:
    “Sur, paredón y después…
    Sur, una luz de almacén…
    Ya nunca me verás como me vieras,
    recostado en la vidriera y esperándote”

    Desde el Sur de Europa parte un abrazo que cruza el Atlantico
    para llegar allà, al otro Sur, cruzando el charco,
    empanadas y un buen tinto,
    para un salud! con buenos aires
    de mucho tango y muy buen vino!

    PS: Gracias por la observacion tocallo, es verdad, la frase era de Ruben Blades 🙂

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